Una taza de café cuesta 360 euros

En España, hay casos frecuentes en los que los clientes de bares o restaurantes dejan las instituciones sin pagar alimentos.

La mayoría de las veces estos violadores son ciudadanos de otros países, pero también hay casos en que los residentes locales no pagan por los servicios que prestan.

De acuerdo con la legislación vigente, tales violaciones son punibles con severas sanciones judiciales en forma de altas penas monetarias e incluso encarcelamiento.

Uno de esos incidentes ocurrió en febrero en uno de los bares de Valladolid, donde un visitante, después de haber bebido una taza de café por valor de poco más de 1 euro, se negó a pagar por ello.

La razón de la denegación fue que, en su opinión, no se observaron las normas sanitarias. Después de que el propietario del bar recurrió ante el tribunal, habiendo presentado dos testigos del incidente, el juez ordenó al delincuente el pago de una multa de 360 ​​euros.

La razón de una pena tan alta es que las acciones del hombre fueron considerados como un fraude, lo que explica que podría salir de la barra debido a las malas condiciones sanitarias antes de beber café.